Una ‘mano pendeja’ hace caer a Panamá
Triste final para la Roja en el SoFi Stadium, en California.
Una mano del defensor José Córdoba, sancionada como penal en la agonía del partido, dio al traste con las aspiraciones de la selección panameña de conquistar la Liga de Naciones de la Concacaf.
Cuando todo apuntaba a los tiempos extras, Panamá terminó cayendo por 2-1 ante México, en un partido muy parejo en la primera parte, pero en el que los mexicanos fueron mejor en la segunda.
Al minuto nueve, una deficiente salida del arquero Orlando Mosquera permitió al mexicano Raúl Jiménez anotar cómodamente de cabeza.
La Roja no entró en descontrol a pesar del golpe que supuso el 1-0 a favor del Tri. El equipo de Christiansen supo calibrar las emociones y se mantuvo metido en la película, ejerciendo un rol combativo y, en ocasiones, atrevido en ataque.
El argentino nacionalizado mexicano Santiago Jiménez tuvo el chance de aumentar el marcador para el Tri al 26’, cuando logró ganar la pelota a los centrales panameños, pero para fortuna de los dirigidos por Christiansen su remate se fue desviado.
La ‘Sele’ se apoderó por momentos del balón, logró desestabilizar al Tri con toques en cortos y con llegadas por las bandas, siendo José Luis “Puma” Rodríguez el jugador más incisivo y desequilibrante en la primera parte.
Panamá, que hasta ese momento apenas había realizado dos remates a portería, igualó las acciones al minuto 40 por intermedio de Adalberto Carrasquilla, quien cambió por gol una pena máxima que fue avisada desde el VAR tras una falta sobre el delantero Cecilio Waterman.
La primera parte acabó con un marcador que hacia justicia a lo que, hasta el momento, se veía sobre la cancha del SoFi Stadium, en California.
En la segunda mitad, México salió a meter presión y el once istmeño logró repeler con éxito cada llegada de los guiados por Javier “El Vasco” Aguirre.
Christiansen hizo modificaciones a partir del 60’, cuando José Fajardo ingresó por Waterman y, diez minutos después, un combativo Cristian Martínez dejó su lugar a Janpol Morales, quien nunca entró en sintonía.
Fue al minuto 74 cuando Panamá tuvo su primera aproximación en el complemento, una llegada de Fajardo que terminó en córner.
Pero los mexicanos siguieron presionando. El partido pintaba para el alargue. Sin embargo, el central Córdoba cometió una impertinencia monumental al tocar con la mano un balón que iba dirigido al atacante Santiago Giménez, quien ni siquiera tenía ángulo para sacar un remate.
Fue Raúl Jiménez quien se encargó de convertir el gol desde el manchón penal. Era su segundo tanto de la noche.
Fue el epilogo desafortunado de una historia que acabó de forma macabra y de la cual quedará la marca fastidiosa de la frase de “haber jugado como nunca, pero perdido como siempre”.