Mundo - 24/7/15 - 11:30 PM
¡Aprieta el... cinturón! si vas a subir a un avión en Asia
El crecimiento de los mercados genera inquietud pues las condiciones de seguridad en las operaciones no son rigurosas ni mientras vuelan ni en tierra.
En 2104, a pesar de que nunca fue reportado por la aerolínea, un avión de la india Jet Airways cayó 760 metros mientras volaba, la razón: el capitán dormía y la copiloto iba distraída en su “tablet”. Por poco colapsan dos aeronaves.
Los hechos se conocieron luego de que un informante anónimo contara los acontecimientos al director general de la Aviación Civil de ese país. La aerolínea suspendió a ambos trabajadores luego de que se les abriera una investigación.
El diario norteamericano The Wall Street Journal llevó a cabo un estudio de datos de vuelo y entrevistas a trabajadores de las aerolíneas asiáticas que concluyó que este tipo de casos suceden con más regularidad de lo que cualquiera pueda imaginar, sin embargo no son reportados por los pasajeros.
El evidente crecimiento de los mercados genera inquietud pues las condiciones de seguridad en las operaciones no son rigurosas, no solo en mientras vuelan sino en tierra, también.
Casos como los del avión de Malaysia Airlines, del que no se conoce su paradero desde el año pasado, y en el que habrían perdido la vida 239 personas, y el de la aeronave AirAsia que se estrelló en diciembre cobrando la vida de 162 personas, entre otros, preocupa a las autoridades.
El problema, por ahora, es que no existen registros de los incidentes de los aviones lo que impide que las empresas puedan corregir errores. Incluso los encuentros pequeños de aviones en pista no son reportados. Esto hace que las probabilidad de accidentes aumenten sin control. Según datos de la OACI, consultados por The Wall Street Journal.
Una de las razones para que las aerolíneas asuman este tipo de comportamientos es que en el continente asiático los castigos que impone la ley a personas involucradas en accidentes aéreos son muy severos. Por un hecho como este un ciudadano puede ser condenado a prisión. Sin embargo, en Estados Unidos existe un sistema de información confidencial que garantiza a los informantes que no serán castigados si reportan alguna anomalía